

Quien entiende, entiende y quien no, yo se lo explico ahora.
Esta es una de las frases más escuchadas por las personas veganas. Y tu dirás ¿Eso qué es? Muy fácil, el veganismo es una ética, un estilo de vida en el que las personas rechazamos el uso y consumo de animales. No, no se basa solo en lo que comemos, como muchos piensan. Va mucho más allá, trata de posicionarse contra la explotación animal de manera activa: Nada de pieles, nada de experimentación, nada de uso para el entretenimiento…
Quiero que sepas que no vengo aquí a convencerte de nada, sino a aclararte las dudas.
No, pollo tampoco comemos y no, el bocadillo vegetal con atún, huevo o mayonesa no es realmente vegetal.
¿Te imaginas? ¿Luchas por un mundo libre de maltrato animal y que la gente no pare de cuestionarte? Y esto no es nada.
También está quien pregunta “¿Entonces qué comes?’’ Bueno, vale, esta pregunta incluso puede ser interesante y no se ve maldad en ella más allá de la simple curiosidad. Comemos de todo sin comernos a nadie. Es sencillo, aunque no lo parezca: sustituyes la leche animal por leche vegetal, la proteína animal por proteína vegetal (tempeh, tofu, soja, seitán…), la mantequilla por mantequilla vegetal, el queso por queso vegetal… ¿Se entiende la idea, no? Pues así con todo.
Por suerte hoy en día es muy fácil. Hay tantos sustitutos que imitan a la carne y derivados animales que ya ni siquiera echamos de menos ningún sabor.
Pero luego se genera este tipo de dudas “¿Y por qué si no comes animales quieres que tu comida sepa o se vea igual?” Yo, al igual que muchas personas veganas, no dejamos de consumir productos de origen animal porque no nos guste el sabor, sino porque creemos que nadie debe ser explotado ni asesinado por nuestro placer.
En cuanto a la forma… Querría entonces preguntarte yo a ti en qué se parece una vaca a una hamburguesa, un pollo a un nugget, un cerdo a una salchicha o un pato a un paté. Con esta última no vayas a hacerme el chiste de que se parecen en la “p”, la “a” y la “t”.
Un momento… «¿Entonces, la proteína de dónde la sacas?» No te preocupes por eso, estamos bien, de hecho genial, ya que los sustitutos de la carne por lo general son mucho más proteicos que la carne en sí. Las leches vegetales suelen tener mas calcio y las legumbres son ricas en hierro. El resto de nutrientes los conseguimos de la variedad de vegetales que consumimos. Creas o no, está demostrado que una dieta basada en plantas es más sana y permite evitar gran cantidad de enfermedades.
Bueno, vale, si… Lo confieso, tenemos que tomar un suplemento de B12, pero ¿Te cuento un secreto? Tu también. La B12 no es producida por los animales, sino por bacterias. A los animales que te comes se les suplementa con B12 para que parte de ella llegue a ti. La diferencia es que yo decido tomarla de manera directa, sin intermediarios.
Pero espera… «!Eres un monstruo, las plantas también sienten!» Los estudios científicos han demostrado una y otra vez que no es realmente así pero, si de verdad eres un amante de las plantas, deja de consumir animales. Si, así de claro, la mayoría de plantaciones de soja del planeta (concretamente el 79%) son para alimentar al ganado que te comes. Si la consumiéramos directamente, este porcentaje se reduciría drásticamente. Salvas más plantas comiendo plantas.
Por lo que respondiendo a la cuestión inicial: Si, se lo que me pierdo, no tuve la suerte de nacer siendo vegana. Pero te aseguro que no solo no me arrepiento de mi decisión, sino que la tomaría mil veces más.
¿Qué tal si, ahora que he respondido a todas tus preguntas y aclarado tus dudas, empezamos de nuevo? Hola, soy María, soy vegana y desde el respeto y la información me gustaría hablarte de este estilo de vida, de como llegué a adoptarlo y de lo importante que es que luchemos unidas por un mundo más justo y empático para todos los seres que lo habitamos.
@mayantigo_vegan




