
Se palpa en el ambiente como las elecciones están a la vuelta de la esquina y ya vale todo en política con tal de arañar unos votos al contrario, por que lo que es a él, no creo que nadie lo vaya a votar con “v” tras lo que nos hizo a los palmeros. En cambio a botar con “b” si que se atreverían unos cuantos, así que cuidadin. ¿Saben cual es la última? La última de Mariano Zapata para perjudicar a los palmeros es aliarse con la Transgrancanaria inyectándole muchas perras a través de su propia consejería. Tanto amor que predicaba por la prueba palmera y ahora resulta que intenta encumbrar a otras e intentar que Transvulcania vaya para abajo.
En su defensa hay que reconocer que Zapata siempre ha tenido mucho amor por Gran Canaria. Ya lo demostró en 2015 cuando externalizó Transvulcania por primera vez y se la dió en bandeja a su colega de Gran Canaria, Javier Frugoni, para que la gestionara a través de la empresa Omegagest SL, que luego casualmente se vio envuelta en varios escándalos de dudosa legalidad. Recordar que esta fue la misma empresa que hundió el Gran Canaria Maratón, pero como este era amigo del entonces consejero responsable de Transvulcania por aquel entonces, Zapata, pues no pasa nada.
También destaca las pasadas de mano continuas a este político de otro canarion conocido como Rafael Falcón, su colega en Canarias7, quien ha gastado ya, por lo menos, un par de bolígrafos BIC azules haciendo artículos para intentar lavar su imagen y venderlo como un súper político triatleta, nada más lejos de la realidad en ambas facetas, por cierto.
Vamos al grano. ¿Cual es la excusa para meter pasta en Transgrancanaria? La sostenibilidad. Lo que no sabemos es si se trata de la sostenibilidad de su poltrona o del medio ambiente en sí. Una sostenibilidad que, irónicamente, él y la misma ex consejera del Cabildo de La Palma, Raquel Díaz, se cargaron en Transvulcania cuando perdieron bajo su mandato la Certificación Internacional UNE:ISO 20121:2013 de Evento Sostenible que colocó a Transvulcania por aquel entonces a la altura de eventos de tanta repercusión como los Juegos Olímpicos de Río 2016, la Eurocopa de Fútbol de 2016, Roland Garros o los Juegos Paralímpicos de Londres 2012. ¿Será con esta gestión donde fraguó sus méritos para ser consejero de Cambio Climático y bla bla bla?. No lo creo.
Para que ustedes lo entiendan, lo que le quitó a Transvulcania bajo su mandato es lo que le pretende dar ahora a Transgrancanaria con unos cientos de miles de euros. Hay que ver las vueltas que da la vida, o la política.O más bien, las ganas de mantenerse en una poltrona regional con uñas y dientes porque en su casa, o isla/municipio, no lo quieren ver ni en pintura. Somos testigos del enésimo intento de Zapata de perjudicar a los palmeros por sus propios intereses políticos y personales. Y no es la primera vez que lo hace, ni me temo que será la última. En fin, ¡sonría que viene la foto finisher, consejero!
San Pito Pato






