ARTÍCULO OPINIÓN

La obra de Pollock

Se decía de Jackson Pollock que era un genio incomprendido, uno de esos que aparecen una vez por generación, polarizando opiniones de forma radical, para algunos, uno de los mejores artistas de su generación, para otros un simple farsante con problemas de alcoholismo.


Su obra, absolutamente libre y maravillosamente ordenada en su desorden, cambió radicalmente el concepto del artista moderno, siendo encumbrado post-mortem por el museo de arte moderno de Nueva York (MoMa).


En las últimas semanas, se nos han ido desvelando los primeros detalles definitivos de la reconstrucción del valle de Aridane, en una suerte de carrusel de conferencias y planos varios donde se nos ha pintado nuestro futuro con rayana precisión.


Para sorpresa de pocos, la mayoría de peticiones de los afectados se han visto ignoradas, consumidas y diluidas en una suerte de composición pictórica, fruto sin duda de una maraña de ideas u ocurrencias, derivadas de la incesante y egocéntrica lucha desde los distintos representantes y administraciones para imponer su criterio.

Por un lado, vemos como los nuevos núcleos poblacionales ya se encuentran delimitados, casualmente todos en el mismo municipio, pero ojo, hablamos de soluciones definitivas sin que aún se hayan terminado las provisionales, de las cuales vamos teniendo más información en cuanto a su tramitación y ejecución, puesto que en palabras del consejero de obras del gobierno de Canarias D. Sebastián Franquis, los terrenos no fueron entregados de forma efectiva a la misma vez que se anunció públicamente esa entrega (¡Sorpresa!) sino con un más que sorprendente retraso y además no ha habido facilidades por parte de algún ayuntamiento para la ejecución de la obra.


Entre tanto, decenas de familias se encuentran aún desplazadas de sus viviendas, alojadas en hoteles y no con la casa por barrer, sino SIN casa para barrer.


Continuemos con las carreteras, las joyas de la corona de las infraestructuras en La Palma y el tema de moda de los últimos meses en la isla; tendremos hasta cuatro, si, cuatro carreteras, al menos que conecten el norte y el sur del valle, hagamos balance: Lp2, La Laguna- Las norias, San isidro y la más que polémica carretera de la costa de Tazacorte. A todo esto debemos de sumar la nueva carretera que conecta Las Norias con Las manchas, la próxima carretera de El Remo- La Zamora y según palabras del propio consejero de Aguas del cabildo de La Palma, un futuro «acceso» a la fajana principal «aprovechando» la obra de la tubería.


Hablando de la tubería, sigamos con el agua y el sector primario, mientras centenares de fanegas de plátanos se encuentran soterradas bajo la lava, otras tantas no han podido resembrarse, puesto que esa maravillosa idea en fondo y forma que fueron las desaladoras, han demostrado ser incapaces de proporcionar el agua necesaria para mantener los cultivos de la zona sur de las coladas, inexplicablemente antes de cerrar el anillo insular, obra aprobada por unanimidad en el CIALP, que hubiese traído agua de sobra para restablecer la producción de la zona y posteriormente aportar más caudal de riego a un valle azotado por las sequías en los últimos años, alguien ha preferido pasar una tubería por el terreno más joven de todo el territorio nacional, dejándole ya su primera cicatriz de recuerdo cuando apenas cumple un año.
El sector primario agoniza, el plátano de La Palma pierde su cuota a nivel regional con siembras faraónicas en las islas mayores, el precio del agua disparado y los abonos doblando su precio de hace a penas un año, el agricultor ha visto como una vez más todas las promesas han sido incumplidas, desde el incentivo para continuar con la producción durante la erupción fundamentado en el aumento de costes por la ceniza, hasta el pago de la cosecha perdida a esos famosos cincuenta céntimos que jamás llegaron, pero ojo, no pasa nada, hay buenos precios y nadie tiene derecho a quejarse, ni siquiera aquellas personas que llevan sin ver un ingreso propio desde septiembre de 2021. La ganadería pide lo que es suyo, que se igualen sus ayudas a las entregadas en las islas vecinas y mientras se multiplican sus costes de producción lo que obtienen son migajas por parte de la administración.


Por último, seguramente lo más doloroso, los barrios, Todoque desaparecido, La Laguna partida en dos, Las Manchas con la mitad de sus vecinos desplazados aún, bien por falta de servicios, bien por las condiciones de acceso, mientras los vecinos de Puerto Naos y la Bombilla siguen sin ninguna solución sobre la mesa.


Entre tanto, cada pintor con su brocha: planes generales de ordenación, vías verdes, pozos, tuberías, carreteras, hoteles…


La Palma no es un cuadro de Pollock, no es ningún lienzo para que traten de jugar a ver quien dibuja mejor, La palma es nuestra isla, nuestro hogar y está herida, pero en ningún caso muerta, La palma es de todos, no solo de unos pocos y las necesidades de la gente deben de estar por encima de un trazo más o menos virtuoso de óleo; así que empecemos a olvidarnos de las exposiciones y comencemos a dar soluciones.

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