VOLCÁN

Judit Bayarri pide al Gobierno de Canarias un plan específico para evitar la huida masiva de jóvenes de La Palma

“La pérdida de población joven ya era un problema antes del volcán y ahora amenaza con convertirse en un drama”

La diputada palmera Judit Bayarri ha pedido al Gobierno de Canarias un plan específico para evitar la huida masiva de jóvenes de La Palma. “La pérdida de población joven ya era un problema antes del volcán y ahora amenaza con convertirse en un auténtico drama”, advirtió durante el debate de una PNL impulsada por el Grupo Popular en la que se solicitaba la elaboración de un Plan de Juventud Rural.

Bayarri señaló que para arraigar a la población joven al entorno rural hay que ir hasta la raíz de problemas estructurales que se sufren con más intensidad en las islas no capitalinas, como las malas comunicaciones por carretera, el transporte público escaso, acceso a internet deficiente, la lejanía a servicios públicos esenciales, el cierre de las escuelas rurales, la poca oferta de FP o el alto precio del combustible, entre otros.

En este punto, la diputada palmera propuso establecer incentivos que favorezcan el relevo generacional y la profesionalización de la actividad agrícola y ganadera, “fundamental para mantener el arraigo de la población al territorio” y recordó que con la Ley del Suelo y la Ley de Islas Verdes “tenemos el marco legal que favorece la generación de rentas complementarias ligadas a la actividad del sector primario. Aprovechemos estas herramientas para dar a los jóvenes opciones reales y atractivas para emprender en el medio rural”.

“Pedimos desde aquí al Gobierno que, a la hora de sentarse a redactar este Plan de Juventud Rural, tenga en consideración la especial situación por la que atraviesa -y atravesará durante la próxima década- la isla La Palma”, insistió. “De hecho, espero que, al margen de este plan, el Gobierno de Canarias esté ya estudiando poner en marcha a corto y medio plazo un paquete de medidas específicas para evitar una huida masiva de los jóvenes palmeros”.

“Las islas no capitalinas tienen que pelear, además, una doble batalla: por un lado, para conservar la población joven en el medio rural y, por otro, para recuperar a los jóvenes que tienen que salir de la isla para estudiar”, recordó.

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