MEDIO AMBIENTE

Entre la mitad y un tercio de los residentes palmeros desconoce las principales plantas invasoras de la isla

La Fundación Canaria Reserva Mundial de la Biosfera La Palma hace públicos los resultados detallados de la 1ª Encuesta – Concurso Ataja Tus Matos, desarrollada a través de Internet durante las primeras dos semanas de abril.


La iniciativa, en la que participaron más de 300 personas de todos los municipios de la Isla, está vinculada al proyecto europeo LIFE IP Azores Natura, que cuenta con el apoyo de la Consejería de Medio Ambiente del Cabildo Insular de La Palma. Los datos indican que, aunque la mayoría de residentes identifica tanto la importancia como las causas principales de las invasiones biológicas que sufre la isla, persisten algunas confusiones a la hora de señalar a las plantas que las protagonizan.


En general los participantes identificaron a las especies invasoras como un problema y dedujeron de forma correcta sus principales causas (el 72,3% de los encuestados señaló el efecto combinado de la globalización y el cambio climático). Sin embargo, el grado de acierto fue mucho menor por lo que respecta a los conceptos de especies exóticas y especies invasoras, ya que gran parte de los participantes (más del 60%) los consideraron como equivalentes, a pesar de que en realidad las especies invasoras son solo una parte pequeña de las exóticas o introducidas.
Por otra parte, la única especie inequívocamente señalada como invasora por los participantes fue el rabogato (Cenchrus setaceus), ya que el 98,7% la reconoció como tal y solo el 3,5% la consideró como una planta propia de la Isla.


Sin embargo, el grado de conocimiento de las especies nativas (propias de la isla) o endémicas (exclusivas de ella, de Canarias o de la región macaronésica) fue bastante más variable. El 83% identificaron correctamente a la vinagrera (Rumex lunaria), pero casi una de cada cinco personas considera erróneamente al guaydil o anuel (Convolvulus floridus) como invasor, mientras que el 7% le atribuye ese mismo carácter al granadillo (Hypericum canariense).


El caso más llamativo fue el de las zarzas (Rubus spp.), que, a pesar de ser especies nativas o incluso endémicas, fueron consideradas invasoras por más de la mitad de las personas entrevistadas (55%). Es probable que el hecho de que sean plantas espinosas y de crecimiento rápido, molestas para la agricultura y el tránsito de personas y animales, tenga mucho que ver con ese error.
También oscila mucho el grado de acierto por lo que respecta a las especies invasoras. El 36% no logra identificar como tal a la valeriana o milamores (Centranthus ruber) y el 33% tampoco lo consigue con la lantana (Lantana camara), mientras que los porcentajes se reducen en los casos de la amapola de California (Eschscholzia californica, 17%,) y las piteras (Agave spp., el 13% las consideran incluso como parte de nuestra flora). Al menos cuando se opone a otras plantas nativas, el guapo (Paraserianthes lophantha) sí es correctamente señalado como invasor por más del 70% de los participantes.
Por último, la ciudadanía palmera tampoco parece conocer que las islas son más sensibles que los continentes a los efectos nocivos de las especies invasoras, ya que el 40% de los encuestados manifestó que esta afirmación era falsa. Sin embargo, el hecho de que posean un mayor porcentaje de especies endémicas o exclusivas, carentes de defensas y con poblaciones escasas y muy localizadas (la mitad de las especies amenazadas del mundo está en islas), convierte a los territorios insulares en mucho más vulnerables a las invasiones.

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