
Durante el curso 2025-2026, Cruz Roja Juventud acompañó a 51 niños, niñas y jóvenes de la isla mediante el proyecto ‘Sonrisas Libres’, ofreciéndoles espacios de acompañamiento educativo, convivencia, ocio saludable y crecimiento personal.
Cruz Roja Juventud continúa trabajando para dar respuesta a las necesidades de la infancia y la juventud de La Palma, especialmente de quienes se encuentran en situación de vulnerabilidad o riesgo de exclusión social.
A lo largo del curso 2025-2026, un total de 51 niños, niñas y jóvenes han participado en las diferentes acciones desarrolladas dentro del proyecto ‘Sonrisas Libres’, una iniciativa que busca favorecer la igualdad de oportunidades y ofrecer espacios seguros en los que aprender, relacionarse y desarrollarse personal y socialmente.
La intervención se articula principalmente a través de los programas Promoción del Éxito Escolar y Ocio y Tiempo Libre, dos líneas de actuación complementarias que acompañan a la infancia y la juventud en distintas etapas de su crecimiento personal y social.
Apoyo educativo para fortalecer capacidades y confianza
A lo largo del curso, 41 estudiantes de Infantil, Primaria y Secundaria participaron en el programa Promoción del Éxito Escolar, donde han recibido refuerzo educativo, preparación de exámenes, apoyo en idiomas, talleres y formación en competencias digitales.
Más allá del acompañamiento académico, el programa trabaja aspectos fundamentales como la motivación, la autonomía, la autoestima y la confianza, contribuyendo a que cada participante descubra sus capacidades y afronte nuevos retos con mayor seguridad.
Para Sheila González, docente del proyecto, uno de los aspectos más valiosos de esta labor es poder acompañar a niños, niñas y adolescentes en su evolución personal: “Lo más bonito de este trabajo es poder acompañarlos durante todo el proceso y comprobar cómo van evolucionando. Muchos llegan pensando que no son capaces de superar determinadas dificultades y, poco a poco, comienzan a confiar más en ellos mismos, a ser más autónomos y a afrontar nuevos retos con mayor seguridad”.
“No se trata únicamente de ayudarles con una asignatura o un examen, sino de proporcionarles las herramientas y el apoyo necesarios para que descubran todo lo que son capaces de conseguir”. Añade Sheila.
La experiencia también es positiva para quienes participan en el programa. Así lo explica Noriángelis, de 10 años: “Me gusta mucho venir porque me ayudan con las cosas que más me cuestan y a preparar los exámenes, y he conseguido mejorar mis notas. También he hecho nuevos amigos y amigas y hacemos un montón de cosas que me gustan, como juegos, talleres y manualidades. Me gustan mucho los talleres de los días mundiales porque aprendemos cosas nuevas y nos divertimos, y también cuando hacemos excursiones. Aquí me lo paso muy bien y quiero seguir viniendo”.
Ocio saludable para aprender, convivir y disfrutar
El programa Ocio y Tiempo Libre ofreció alternativas de ocio educativo y saludable a 49 niños, niñas y jóvenes mediante juegos, talleres creativos, actividades de sensibilización, dinámicas grupales, cine y excursiones.
Irene Melián, monitora del programa, destaca que el verdadero valor de estas experiencias va más allá de las actividades realizadas: “Lo más especial es ver cómo, con el paso de los días, dejan de ser simplemente un grupo de niños y niñas que vienen a participar en actividades y terminan sintiéndose parte de algo. Se crean amistades, aprenden a convivir, a ayudarse y a disfrutar juntos. Detrás de cada juego, taller o excursión hay experiencias y recuerdos que se llevan consigo, y saber que hemos podido formar parte de ellos hace que todo el trabajo merezca la pena”.
Campus vacacionales para apoyar a las familias
La oferta de actividades se completa con los campus organizados durante los periodos vacacionales, que contribuyen a la conciliación familiar y ofrecen espacios de aprendizaje y diversión a través del juego y la convivencia.
En el Campus de Verano 2026, 24 niños y niñas participaron durante diez semanas en talleres, actividades y excursiones desarrolladas dentro y fuera de las instalaciones de Cruz Roja Juventud.
Para Dilan, de siete años, la experiencia fue especialmente significativa: “Me gustó mucho el campus porque estaba con mis amigos y nos lo pasábamos muy bien. Me encantó ir a la piscina, a la playa y al campo de fútbol. También creamos entre todos y todas a une amigue invisible que se llamaba ‘Dao’ y que estuvo con nosotros durante todo el campus. Dao nos enseñaba cosas como portarnos bien, compartir y ayudar a los demás. Me gustaría volver el próximo verano”.
De forma transversal, todas las actividades incorporan la promoción del bienestar emocional, hábitos de vida saludables, educación emocional, sensibilización medioambiental y valores como la empatía, el respeto, la igualdad y la convivencia.
El voluntariado, pieza clave del proyecto
El proyecto ‘Sonrisas Libres’ no sería posible sin la implicación del voluntariado. Durante el último año, 18 personas voluntariascolaboraron en las diferentes actividades, aportando tiempo, conocimientos y compromiso.
Adela Rodríguez (Susy), voluntaria del proyecto, resume así lo que ha significado para ella esta experiencia: “Empecé como voluntaria porque quería compartir con el mundo algo que no cueste dinero; quería compartir un poquito de mi interior con quien lo necesita. Pero me he dado cuenta de que ese espacio que he ido vaciando se ha llenado de algo que no había experimentado aún: gratitud, sonrisas de niños y niñas, cariño del personal laboral y aprender que todos nos necesitamos de alguna manera y en algún momento de nuestra vida”.
Entre las personas voluntarias, nueve son jóvenes, menores de edad, que participan activamente en el desarrollo de las actividades, demostrando que la juventud no solo es destinataria de las acciones de Cruz Roja Juventud, sino también protagonista de la transformación social de su entorno.
Así lo expresa Julia, de 16 años: “Me gusta ser voluntaria en Cruz Roja porque puedo ayudar a los más pequeños y aportar mi granito de arena. También me gusta aprender cosas nuevas, conocer a otros voluntarios y voluntarias jóvenes, compartir experiencias con ellos y sentir que el tiempo que dedico puede servir para ayudar a quienes lo necesitan. Ser voluntaria me hace sentir útil, orgullosa y, sobre todo, feliz”.
Un nuevo curso para seguir construyendo oportunidades
Con el inicio del curso escolar 2026-2027, Cruz Roja Juventud continuará desarrollando el proyecto ‘Sonrisas Libres’ en la isla de La Palma. Las actividades de Promoción del Éxito Escolar y Ocio y Tiempo Libre se desarrollarán de lunes a jueves, de 16:00 a 20:00 horas, y las inscripciones permanecerán abiertas hasta completar las plazas disponibles.
Asimismo, la Organización mantiene abierto el proceso de incorporación de nuevas personas voluntarias interesadas en dedicar parte de su tiempo a acompañar a la infancia y la juventud de la isla.
Detrás de cada actividad, cada tarde de estudio y cada momento compartido existe una misma finalidad: que ningún niño, niña o joven vea limitadas sus oportunidades por las circunstancias que le rodean. Bajo el lema “Forma parte del cambio”, Cruz Roja Juventud anima a más jóvenes a implicarse en la construcción de una sociedad más inclusiva, solidaria e igualitaria.
Sobre Cruz Roja
Cruz Roja Española pertenece al mayor movimiento humanitario del mundo. Colabora con entidades públicas y privadas para que la ayuda llegue a todas las personas que lo necesitan, en cualquier lugar y en el momento oportuno. Su misión es prevenir y aliviar el sufrimiento humano, proteger la vida y la salud y hacer respetar a las personas.
Sus más de 231.000 personas voluntarias dan respuesta en 1.263 municipios, lo que permite atender anualmente a más de 11,6 millones de personas en los ámbitos nacional e internacional. Todo ello con el apoyo de cerca de 1,3 millones de personas socias, empresas y alianzas en todos los sectores de la sociedad.
Cruz Roja Española ha puesto en marcha un Plan de Respuesta para hacer frente a los efectos de la DANA, con una ejecución continuada en los próximos tres años que tiene como objetivo principal contribuir a la recuperación, la construcción de resiliencia y el bienestar físico, emocional y social de las personas y comunidades afectadas. El plan, con el que ya se ha llegado a más de 156.000 personas, se está ejecutando en tres fases: la primera, ya realizada, de respuesta inmediata; una segunda vinculada a la recuperación para la vuelta a la normalidad, y una tercera de fortalecimiento y resiliencia para asegurar que las comunidades y las personas sean más fuertes y estén preparadas ante posibles eventos futuros de emergencias o catástrofes.
Cruz Roja Española continúa su trabajo contra todas las formas de vulnerabilidad, adaptándose y anticipándose a los escenarios de futuro, abierta a la población general, incidiendo en la contribución firme y consistente a los Objetivos de Desarrollo Sostenible y la Agenda 2030.
Cruz Roja Española pertenece al Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, presente en 191 países. Actúa siempre bajo sus siete Principios Fundamentales: Humanidad, Imparcialidad, Neutralidad, Independencia, Carácter Voluntario, Unidad y Universalidad.






