

A raíz de lo ocurrido el pasado viernes, como alcalde en funciones de este municipio, me corresponde aclarar lo siguiente:
Me he visto en la obligación de paralizar un comportamiento que se venía dando por parte de la persona responsable de la Concejalía de Asuntos Sociales, que está en manos de Nueva Canarias como parte del grupo de Gobierno en funciones.
La concejala de Asuntos Sociales, lejos de tener una oficina donde trabajar de manera regular, se encontraba instalada en el banco de alimentos del Ayuntamiento de Tazacorte, un espacio que estádestinado a almacenar la ayuda para todas las familias necesitadas del municipio. Esta ayuda requiere, como es lógico, de la existencia de informes sociales previos y de un control y seguimiento para poder abastecer de víveres de manera equitativa.
Después de recibir numerosas quejas de vecinos del municipio sobre la manera en la que la concejala estaba gestionando las ayudas del banco de alimentos, la pasada semana me dirigí a los técnicos municipales que me informaron que no se estaba llevando ningún tipo de control, puesto que la concejala había asumido funciones como política que no le correspondían realizando ella, a su criterio personal, el reparto de diversas ayudas.Actividad que intensificó de manera notable durante la campaña electoral y en estos días posteriores.
Desde el grupo de Gobierno siempre hemos considerado que el trabajo de los servicios sociales es extremadamente delicado, puesto que es el más cercano a las familias vulnerables, muchas de ellas con menores a cargo o con familiares dependientes, que no pueden depender del capricho de un político para recibir las ayudas.
Me sorprende, por otro lado, que Juan Miguel Rodríguez, que todavía es miembro de este grupo de Gobierno y que ha sido alcalde de este municipio, entienda que proteger los derechos de las familias vulnerables y poner control en la gestión caótica de un recurso tan importante como el banco de alimentos es un acto de represalia política.
Son, precisamente, actitudes como esta las que han generado una brecha y nos han ido alejando en estos últimos cuatro años dentro del grupo de Gobierno.
Desde aquí, invito a Nueva Canarias a actuar con responsabilidad y a no seguir alimentando una polémica artificial con la que pretende enfrentar a unos vecinos contra otros.




