



El presidente de Canarias, Fernando Clavijo, ha prometido más medidas extraordinarias para afrontar «la pesadilla» de falta de vivienda que padece el archipiélago si el plan de choque diseñado por el ejecutivo autonómico no tienen efectividad.
En el pleno del debate sobre el estado de la nacionalidad, Clavijo se ha mostrado convencido de que las medidas contenidas en el decreto ley que declara la emergencia habitacional más la futura Ley de alquiler vacacional darán resultados, lo cual «no será de un día para otro».
Pero está seguro de que «lograremos poner nuevas viviendas a disposición de una sociedad que las necesita y que no puede seguir esperando indefinidamente por soluciones que no llegan o que, de plantearse de manera ordinaria, tardarían muchos años en llegar».
Si no fuera así, ha proseguido, «volveríamos a tomar medidas extraordinarias», porque este Gobierno, ha añadido, «no va a terminar su mandato sin cambiar radicalmente el ritmo de la puesta a disposición de las familias canarias de las viviendas que se necesitan».
El presidente de Canarias ha incidido en que la falta de vivienda, así como los elevados precios de los alquileres «es algo más que un problema para las familias y para los jóvenes que quieren emanciparse».
«Es una pesadilla que ahoga proyectos vitales y frustra y limita oportunidades laborales», ha añadido.
Se trata de «un problema de tal dimensión no tiene una única solución ni puede afrontarse elaborando nuevos planes de vivienda que luego no pueden cumplirse por no responder a la realidad del problema».
Ha hecho hincapié en que en Canarias hay 25.000 demandantes de vivienda pública de todo tipo y, sin embargo, que el Plan Canario de Vivienda aprobado por unanimidad por el Parlamento contempla la construcción de 2.000 nuevas viviendas. «Los datos hablan por sí solos», ha aseverado.
Por eso entiende que «había que reenfocar el problema para dar una nueva y distinta solución», de ahí la aprobación del decreto ley que, espera, sea convalidado por el Parlamento, pues «permitirá dar respuesta real a un problema real».
Ese «plan de choque» pretende actuar sobre todos los factores de la oferta de vivienda, como la disponibilidad de suelo donde construir viviendas, facilitando su transformación jurídica y material; con la viabilidad de usar como viviendas construcciones y edificaciones ya existentes, incluyendo las no terminadas; y adecuando las normas sobre viviendas protegidas para favorecer su más rápida construcción y puesta a disposición de las personas que las demandan. EFE